La residencia fiscal juega un rol cada vez más importante en el contexto de la transparencia fiscal internacional, entre otras cosas, porque debido a la implementación del intercambio automático de información financiera a efectos fiscales, es imprescindible estar en condiciones de acreditar la residencia fiscal ante las instituciones financieras que operan en casi todos los países del mundo.

En Uruguay existen diversos mecanismos para obtener la residencia fiscal, que describiremos a continuación.

  • Presencia física de más de 183 días en Uruguay
    Una persona física será considerada residente fiscal en Uruguay cuando permanezca más de 183 días en territorio uruguayo, durante el año civil.
    Deben sumarse, al cómputo de 183 días, las ausencias esporádicas entendidas por tales, aquellas ausencias que no excedan los 30 días corridos. No obstante, estas ausencias deberían ser breves, ocasionales y aisladas, según el criterio aplicado actualmente por la Administración Tributaria.
  • Radicación en Uruguay de ciertos intereses
    Independientemente de la presencia física en Uruguay, la persona física será considerada residente fiscal cuando radique en territorio uruguayo el núcleo principal o la base de sus actividades, de sus intereses económicos o de sus intereses vitales.
  • Núcleo principal o la base de sus actividades o de sus intereses económicos:
    Se presume que la base de las actividades o de los intereses económicos se encuentra radicada en territorio uruguayo cuando la persona física genere en el país rentas de mayor volumen que en cualquier otro país. Esta presunción no resulta aplicable si exclusivamente se obtienen rentas puras de capital.
    Por su parte y salvo que la persona acredite su residencia fiscal en otro país, se considera que radica la base de sus intereses económicos en territorio uruguayo cuando sea titular de una inversión en bienes inmuebles situados en Uruguay, por un valor superior a los quince millones de Unidades Indexadas, equivalente US$ 1.900.000 aproximadamente, o bien invierta en forma directa o indirecta en empresas uruguayas con actividades o proyectos de interés nacional por un valor superior a cuarenta y cinco millones de Unidades Indexadas, equivalente a US$ 5.800.000 aproximadamente.
  • Intereses vitales
    Se presumirá que la persona física es residente fiscal cuando residan en Uruguay su cónyuge (siempre que no se encuentre separado legalmente) e hijos menores de edad (sujetos a patria potestad). En caso no tenga hijos será suficiente la presencia del cónyuge.

Dr. Guillermo Sena – Posadas, Posadas & Vecino